Llegar a una tercera entrega nunca es sencillo, y menos cuando una saga ha construido su identidad sobre la dureza, el compromiso social y una protagonista que no admite concesiones. MARDAANI 3 asume ese reto sin rodeos. No intenta reinventarse ni buscar un impacto artificial. Prefiere reforzar lo que ya funcionaba, aun a costa de repetir ciertos esquemas. Y ahí reside tanto su fortaleza como su principal freno.
Es una carrera contrarreloj y no habrá piedad. Shivani Shivaji Roy está de vuelta para rescatar a las chicas que desaparecen sin dejar rastro.


